El Salmo 103, escrito por David, es una hermosa alabanza que nos invita a bendecir a Dios desde lo profundo de nuestro ser, de manera consciente: 1 "Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre.", como un auto recordatorio y reconocimiento constante a la santidad y majestad de Dios. El Segundo versículo: 2 "Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios." nos invita al agradecimiento del amor dispensado por Dios a todas sus criaturas. Los siguientes versículos: 3, 4, 5 y 6, reconocen el poder y la dispensación de la gracia de Dios sobre sus hijos, cubriendo la sanidad del alma, espíritu y cuerpo, la provisión necesaria para sentirnos con fuerzas a pesar del paso de los años, y bajo la seguridad de la justicia divina.
3 El es quien perdona todas tus iniquidades,El que sana todas tus dolencias;
4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias;
5 El que sacia de bien tu boca
De modo que te rejuvenezcas como el águila.
6 Jehová es el que hace justicia
Y derecho a todos los que padecen violencia.
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Les invito a que busquen sus Biblias lean todos los días un pasaje de ella, y puedan leer el resto de los versículos del Salmo 103. Bendiciones!
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